sábado, 4 de julio de 2009

LITROS DE SANGRE DEL CUERPO HUMANO



Un ser humano adulto contiene de media 5 litros de sangre.Seguro que todo el mundo se ha hecho una herida alguna vez y ha visto fluir ese líquido rojo que fluye de su cuerpo, la sangre, y seguro que más de uno se ha preguntado cuantos litros de sangre tenemos en todo el cuerpo.


Su función básica es la de transportar ciertos elementos necesarios para nuestra supervivencia por todo el cuerpo, como por ejemplo el oxígeno o las plaquetas. Si recogiéramos toda la sangre de nuestro cuerpo reuniríamos alrededor de 5 litros en el caso de una persona adulta.


Como curiosidad, el animal que más litros de sangre contiene en su cuerpo es la ballena azul, que contiene más de 15000 litros de sangre, ¡más que la de 3000 personas juntas!

SANGRE




La sangre (humor circulatorio) es un tejido fluido que tiene un color rojo característico, debido a la presencia del pigmento hemoglobínico contenido en los eritrocitos.
Es un tipo de tejido conjuntivo especializado, con una matriz coloidal líquida y una constitución compleja. Tiene una fase sólida (elementos formes, que incluye a los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas) y una fase líquida, representada por el plasma sanguíneo.
Su función principal es la logística de distribución e integración sistémica, cuya contención en los vasos sanguíneos (espacio vascular) admite su distribución (circulación sanguínea) hacia casi todo el cuerpo
Información general

Sangre circulando con aumento de 640X.
El prefijo "hem—" ("hemo—" también "hemato—"), derivado del griego haima, se usa en el léxico médico para referirse a lo relacionado con la sangre. Por ejemplo: hemostasia, hematocrito, hemodinámico, hematíe, hematopoyesis, etc.
La sangre es una dispersión coloidal: el plasma representa su fase continua y fluida, y los elementos formes, la fase dispersa del sistema en forma de pequeños corpúsculos semisólidos.
Antiguamente, la sangre era considerada, según la teoría humoral, la sustancia predominante en individuos de temperamento sanguíneo.
La sangre representa aproximadamente el 7 por ciento del peso de un cuerpo humano promedio. Así, se considera que un adulto tiene un volumen de sangre (volemia) de aproximadamente cinco litros, de los cuales 2.7-3 litros son plasma sanguíneo.
En los humanos y en otras especies que utilizan la hemoglobina, la sangre arterial y oxigenada es de un color rojo brillante, mientras que la sangre venosa y parcialmente desoxigenada toma un color rojo oscuro y opaco. Sin embargo, debido a un efecto óptico causado por la forma en que la luz penetra a través de la piel, las venas se ven de un color azul.

Composición de la sangre
Como todo tejido, la sangre se compone de células y componentes extracelulares (su matriz extracelular). Estas dos fracciones tisulares vienen representadas por:
Los elementos formes —también llamados elementos figurados—: son elementos semisólidos (es decir, mitad líquidos y mitad sólidos) y particulados (corpúsculos) representados por células y componentes derivados de células.
El plasma sanguíneo: un fluido traslúcido y amarillento que representa la matriz extracelular líquida en la que están suspendidos los elementos formes.
Los elementos formes constituyen alrededor del 45 por ciento de la sangre. Tal magnitud porcentual se conoce con el nombre de hematocrito (fracción "celular"), adscribible casi en totalidad a la masa eritrocitaria. El otro 55 por ciento está representado por el plasma sanguíneo (fracción acelular).
Los elementos formes de la sangre son variados en tamaño, estructura y función, y se agrupan en:
las células sanguíneas, que son los glóbulos blancos o leucocitos, células que "están de paso" por la sangre para cumplir su función en otros tejidos; y
los derivados celulares, que no son células estrictamente sino fragmentos celulares; están representados por los eritrocitos y las plaquetas; son los únicos componentes sanguíneos que cumplen sus funciones estrictamente dentro del espacio vascular.

Glóbulos rojos
Artículo principal: Eritrocito

Los glóbulos rojos (eritrocitos) están presentes en la sangre y transportan el oxígeno hacia el resto de las células del cuerpo.
Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen aproximadamente el 96 por ciento de los elementos figurados. Su valor normal (conteo) en la mujer promedio es de alrededor de 4.800.000, y en el varón, de aproximadamente 5.400.000 hematíes por mm³ (ó microlitro).
Estos corpúsculos carecen de núcleo y orgánulos, por lo cual no pueden ser considerados estrictamente células. Contienen algunas vías enzimáticas y su citoplasma está ocupado casi en su totalidad por la hemoglobina, una proteína encargada de transportar oxígeno. El dioxido de carbono, contrario a lo que piensa la mayoria de la gente, es transportado en la sangre (libre disuelto 8%, como compuesto carbanimicos 27%, y como bicarbonato, este ultimo que regula el pH en la sangre).En la membrana plasmática de los eritrocitos están las glucoproteínas (CDs) que definen a los distintos grupos sanguíneos y otros identificadores celulares.
Los eritrocitos tienen forma de disco bicóncavo, deprimido en el centro; esta forma aumenta la superficie efectiva de la membrana. Los glóbulos rojos maduros carecen de núcleo, porque lo expulsan en la médula ósea antes de entrar en el torrente sanguíneo (esto no ocurre en aves, anfibios y ciertos animales). Los eritrocitos en humanos adultos se forman en la médula ósea.

Hemoglobina
Artículo principal: Hemoglobina
La hemoglobina —contenida exclusivamente en los glóbulos rojos— es un pigmento, una proteína conjugada que contiene el grupo “hemo”. También transporta el dióxido de carbono, la mayor parte del cual se encuentra disuelto en el plasma sanguíneo.
Los niveles normales de hemoglobina están entre los 12 y 18 g/dL de sangre, y esta cantidad es proporcional a la cantidad y calidad de hematíes (masa eritrocitaria). Constituye el 90 por ciento de los eritrocitos y, como pigmento, otorga su color característico, rojo, aunque esto sólo ocurre cuando el glóbulo rojo está cargado de oxígeno.
Tras una vida media de 120 días, los eritrocitos son destruidos y extraídos de la sangre por el bazo, el hígado y la médula ósea, donde la hemoglobina se degrada en bilirrubina y el hierro es reciclado para formar nueva hemoglobina.

Glóbulos blancos
Artículo principal: Leucocito

Sangre circulando con posible glóbulo blanco arriba a la derecha. Aumento de X1024. M.óptico.
Los glóbulos blancos o leucocitos forman parte de los efectores celulares del sistema inmunológico, y son células con capacidad migratoria que utilizan la sangre como vehículo para tener acceso a diferentes partes de la anatomía. Los leucocitos son los encargados de destruir los agentes infecciosos y las células infectadas, y también secretan sustancias protectoras como los anticuerpos, que combaten a las infecciones.
El conteo normal de leucocitos está dentro de un rango de 4.500 y 11.500 células por mm³ (o microlitro) de sangre, variable según las condiciones fisiológicas (embarazo, estrés, deporte, edad, etc.) y patológicas (infección, cáncer, inmunosupresión, aplasia, etc.). El recuento porcentual de los diferentes tipos de leucocitos se conoce como "fórmula leucocitaria" (ver Hemograma, más adelante).
Según las características microscópicas de su citoplasma (tintoriales) y su núcleo (morfología), se dividen en:
los granulocitos o células polimorfonucleares: son los neutrófilos, basófilos y eosinófilos; poseen un núcleo polimorfo y numerosos gránulos en su citoplasma, con tinción diferencial según los tipos celulares, y
los agranulocitos o células monomorfonucleares: son los linfocitos y los monocitos; carecen de gránulos en el citoplasma y tienen un núcleo redondeado.

Granulocitos o células polimorfonucleares
Artículo principal: Granulocito
Neutrófilos, presentes en sangre entre 2.500 y 7.500 células por mm³. Son los más numerosos, ocupando entre un 55% y un 70% de los leucocitos. Se tiñen pálidamente, de ahí su nombre. Se encargan de fagocitar sustancias extrañas (bacterias, agentes externos, etc.) que entran en el organismo. En situaciones de infección o inflamación su número aumenta en la sangre. Su núcleo característico posee de 3 a 5 lóbulos separados por finas hebras de cromatina, por lo cual antes se los denominaba "polimorfonucleares" o simplemente "polinucleares", denominación errónea.
Basófilos: se cuentan de 0,1 a 1,5 células por mm³ en sangre, comprendiendo un 0,2-1,2% de los glóbulos blancos. Presentan una tinción basófila, lo que los define. Segregan sustancias como la heparina, de propiedades anticoagulantes, y la histamina que contribuyen con el proceso de la inflamación. Poseen un núcleo a menudo cubierto por los gránulos de secreción.
Eosinófilos: presentes en la sangre de 50 a 500 células por mm³ (1-4% de los leucocitos) Aumentan en enfermedades producidas por parásitos, en las alergias y en el asma. Su núcleo, característico, posee dos lóbulos unidos por una fina hebra de cromatina, y por ello también se las llama "células en forma de antifaz".

Agranulocitos o células monomorfonucleares
Artículo principal: Agranulocitos
Monocitos: Conteo normal entre 150 y 900 células por mm³ (2% a 8% del total de glóbulos blancos). Esta cifra se eleva casi siempre por infecciones originadas por virus o parásitos. También en algunos tumores o leucemias. Son células con núcleo definido y con forma de riñón. En los tejidos se diferencian hacia macrófagos o histiocitos.
Linfocitos: valor normal entre 1.300 y 4000 por mm³ (24% a 32% del total de glóbulos blancos). Su número aumenta sobre todo en infecciones virales, aunque también en enfermedades neoplásicas (cáncer) y pueden disminuir en inmunodeficiencias. Los linfocitos son los efectores específicos del sistema inmunológico, ejerciendo la inmunidad adquirida celular y humoral. Hay dos tipos de linfocitos, los linfocitos B y los linfocitos T.
Los linfocitos B están encargados de la inmunidad humoral, esto es, la secreción de anticuerpos (sustancias que reconocen las bacterias y se unen a ellas y permiten su fagocitocis y destrucción). Los granulocitos y los monocitos pueden reconocer mejor y destruir a las bacterias cuando los anticuerpos están unidos a éstas (opsonización). Son también las células responsables de la producción de unos componentes del suero de la sangre, denominados inmunoglobulinas.
Los linfocitos T reconocen a las células infectadas por los virus y las destruyen con ayuda de los macrófagos. Estos linfocitos amplifican o suprimen la respuesta inmunológica global, regulando a los otros componentes del sistema inmunológico, y segregan gran variedad de citoquinas. Constituyen el 70% de todos los linfocitos.
Tanto los linfocitos T como los B tienen la capacidad de "recordar" una exposición previa a un antígeno específico, así cuando haya una nueva exposición a él, la acción del sistema inmunológico será más eficaz.

Plaquetas
Artículo principal: Plaqueta
Las plaquetas (trombocitos) son fragmentos celulares pequeños (2-3 μm de diámetro), ovales y sin núcleo. Se producen en la médula ósea a partir de la fragmentación del citoplasma de los megacariocitos quedando libres en la circulación sanguínea. Su valor cuantitativo normal se encuentra entre 150.000 y 450.000 plaquetas por mm³ (en España, por ejemplo, el valor medio es de 226 000 por microlitro con una desviación estándar de 46 000 ).
Las plaquetas sirven para taponar las lesiones que pudieran afectar a los vasos sanguíneos. En el proceso de coagulación (hemostasia), las plaquetas contribuyen a la formación de los coágulos (trombos), así son las responsables del cierre de las heridas vasculares. Ver trombosis. Una gota de sangre contiene alrededor de 250.000 plaquetas

Plasma sanguíneo
Artículo principal: Plasma sanguíneo
El plasma sanguíneo es la porción líquida de la sangre en la que están inmersos los elementos formes. Es salado y de color amarillento traslúcido y es más denso que el agua. El volumen plasmático total se considera como de 40-50 mL/kg peso.
El plasma sanguíneo es esencialmente una solución acuosa de composición compleja conteniendo 91% agua, y las proteínas el 8% y algunos rastros de otros materiales (hormonas, electrolitos, etc). Estas proteínas son: fibrógeno, globulinas, albúminas y lipoproteínas. Otras proteínas plasmáticas importantes actúan como transportadores hasta los tejidos de nutrientes esenciales como el cobre, el hierro, otros metales y diversas hormonas. Los componentes del plasma se forman en el hígado (albúmina y fibrógeno), las glándulas endocrinas (hormonas), y otros en el intestino.
Además de vehiculizar las células de la sangre, también lleva los alimentos y las sustancias de desecho recogidas de las células. El suero sanguíneo es la fracción fluida que queda cuando se coagula la sangre y se consumen los factores de la coagulación.
Los componentes del plasma se forman en el hígado (albúmina y fibrógeno) y en las glándulas endocrinas (hormonas).
El plasma es una mezcla de proteínas, aminoácidos, glúcidos, lípidos, sales, hormonas, enzimas, anticuerpos, urea, gases en disolución y sustancias inorgánicas como sodio, potasio, cloruro de calcio, carbonato y bicarbonato.

Características físico-químicas
La sangre es un fluido no-newtoniano (ver Ley de Poiseuille y flujo laminar de perfil parabólico), con movimiento perpetuo y pulsátil, que circula unidireccionalmente contenida en el espacio vascular (las propiedades del flujo son adaptadas a la arquitectura de los vasos sanguíneos). El impulso hemodinámico es proporcionado por el corazón en colaboración con los grandes vasos elásticos.
La sangre suele tener un pH entre 7,36 y 7,42 (valores presentes en sangre arterial). Sus variaciones más allá de esos valores son condiciones que deben corregirse pronto (alcalosis, cuando el pH es demasiado básico, y acidosis, cuando el pH es demasiado ácido).
Una persona adulta tiene alrededor de 4-5 litros de sangre (7% de peso corporal), a razón de unos 65 a 71 mL de sangre por kg de peso corporal.

Tipos de sangre
Existen los siguientes tipos de sangre: A, B, AB y O. Si a una persona con un tipo de sangre se le transfunde sangre de otro tipo se puede enfermar gravemente e incluso morir. Así es que los hospitales tratan de hallar sangre compatible en los bancos de sangre, es decir, sangre del mismo tipo que la del paciente.
Cabe destacar que entre los grupos sanguíneos de menos compatibilidad se encuentra el grupo "AB" por el contrario los grupos "O+" Y el "O-" tienen compatibilidad con cualquier tipo de sangre. Vea también: Transfusión de sangre.
Hay 4 grupos sanguíneos basicos:
Grupo A con antígenos A en las células rojas y anticuerpos anti-B en el plasma.
Grupo B con antígenos B en las células rojas y anticuerpos anti-A en el plasma.
Grupo AB con antígenos A y B en las células rojas y sin los anticuerpos anti-A ni anti-B en el plasma. Este grupo se conoce como "receptor universal de sangre", ya que puede recibir sangre de cualquier grupo.
Grupo O sin antígenos A ni B en las células rojas y con los anticuerpos anti-A y anti-B en el plasma.
Hay otra clasificación numérica,[cita requerida] que casi no se usa: * AB = 1A = 2B = 3O = 4Por ejemplo, 3 RH+ equivale a B RH+

Fisiología de la sangre
Una de las funciones de la sangre es proveer nutrientes (oxígeno, glucosa), elementos constituyentes del tejido y conducir productos de la actividad metabólica (como dióxido de carbono).
La sangre también permite que células y distintas sustancias (aminoácidos, lípidos, hormonas) sean transportados entre tejidos y órganos.
La fisiología de la sangre está relacionada con los elementos que la componen y por los vasos que la transportan, de tal manera que:
Transporta el oxígeno desde los pulmones al resto del organismo, vehiculizado por la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos.
Transporta el anhídrido carbónico desde todas las células del cuerpo hasta los pulmones.
Transporta los nutrientes contenidos en el plasma sanguíneo, como glucosa, aminoácidos, lípidos y sales minerales desde el hígado, procedentes del aparato digestivo a todas las células del cuerpo.
Transporta mensajeros químicos, como las hormonas.
Defiende el cuerpo de las infecciones, gracias a las células de defensa o glóbulo blanco.
Responde a las lesiones que producen inflamación, por medio de tipos especiales de leucocitos y otras células.
Coagulación de la sangre y hemostasia: Gracias a las plaquetas y a los factores de coagulación.
Rechaza el trasplante de órganos ajenos y alergias, como respuesta del sistema inmunitario.
Homeostasis en el transporte del líquido extracelular, es decir en el líquido intravascular.

Hematopoyesis
Artículo principal: Hematopoyesis
Las células sanguíneas son producidas en la médula ósea; este proceso es llamado hematopoyesis. El componente proteico es producido en el hígado, mientras que las hormonas son producidas en las glándulas endocrinas y la fracción acuosa es mantenida por el riñón y el tubo digestivo.
Las células sanguíneas son degradadas por el bazo y las células Kupffer del hígado (hemocateresis). Este último, también elimina las proteínas y los aminoácidos. Los eritrocitos usualmente viven algo más de 120 días antes de que sea sistemáticamente reemplazados por nuevos eritrocitos creados en el proceso de eritropoyesis.

Transporte gases
Artículo principal: Hemoglobina
La oxigenación de la sangre es medida según la presión parcial del oxígeno. 98,5% del oxígeno es combinado con la hemoglobina. Solo el 1,5% es físicamente disuelto. La molécula de hemoglobina es la encargada del transporte de oxígeno en los mamíferos y otras especies.
Con la excepción de la arteria pulmonar y la arteria umbilical, y sus venas correspondientes, las arterias transportan la sangre oxigenada desde el corazón y la entregan al cuerpo a través de las arteriolas y los tubos capilares, donde el oxígeno es consumido; luego las venas transportan la sangre desoxigenada de regreso al corazón.
Bajo condiciones normales, en humanos, la hemoglobina en la sangre que abandona los pulmones está alrededor del 96-97% saturada con oxígeno; la sangre "desoxigenada" que retorna a los pulmones está saturada con oxígeno en un 75%.[3] [4] Un feto, recibiendo oxígeno a través de la placenta, es expuesto a una menor presión de oxígeno (alrededor del 20% del nivel encontrado en los pulmones de un adulto), es por eso que los fetos producen otra clase de hemoglobina con mayor afinidad al oxígeno (hemoglobina F) para poder extraer la mayor cantidad posible de oxígeno de su escaso suministro.[5]
Véase también: Hematosis

Transporte de dióxido de carbono
Cuando la sangre sistémica arterial fluye a través de los capilares, el dióxido de carbono se dispersa de los tejidos a la sangre. Algo del dióxido de carbono es disuelto en la sangre. Algo del dióxido de carbono reacciona con la hemoglobina para formar carboamino hemoglobina. El resto del dióxido de carbono es convertido en bicarbonato e iones de hidrógeno. La mayoría del dióxido de carbono es transportado a través de la sangre en forma de iones de bicarbonato.

Transporte de iones de hidrógeno
Algo de la oxihemoglobina pierde oxígeno y se convierte en deoxihemoglobina. La deoxihemoglobina tiene una mayor afinidad con H+ que la oxihemoglobina por lo cual se asocia con la mayoría de los iones de hidrógeno.

Circulación de la sangre
Artículo principal: Sistema cardiovascular
La función principal de la circulación es el transporte de sustancias vehiculizadas mediante la sangre para que un organismo realice sus actividades vitales.

Hemograma
El hemograma es el informe impreso resultante de un análisis cualicuantitativo de diversas variables mensurables de la sangre. El hemograma básico informa sobre los siguientes datos:
Recuento de elementos formes
Valores de hemoglobina
Índices corpusculares
Valores normales

Enfermedades de la sangre
La Hematología es la especialidad médica que se dedica al estudio de la sangre y sus afecciones relacionadas. El siguiente es un esquema general de agrupación de las diversas enfermedades de la sangre:
Enfermedades del sistema eritrocitario
Enfermedades del sistema leucocitario
Enfermedades de la hemostasia
Hemopatías malignas (leucemias/linfomas, discrasias y otros)
Las enfermedades de la sangre básicamente, pueden afectar elementos celulares (eritrocitos, plaquetas y leucocitos), plasmáticos (inmunoglobulinas, factores hemostáticos), órganos hematopoyéticos (médula ósea) y órganos linfoides (ganglios linfáticos y bazo). Debido a las diversas funciones que los componentes sanguíneos cumplen, sus trastornos darán lugar a una serie de manifestaciones que pueden englobarse en diversos síndromes.
Los síndromes hematológicos principales:
Síndrome anémico
Síndrome poliglobúlico
Síndrome granulocitopénico
Síndrome de insuficiencia medular global
Síndrome adenopático
Síndrome esplenomegálico
Síndrome disglobulinhémico
Síndrome hemorrágico
Síndrome mielodisplásico.
Síndrome mieloproliferativo crónico
Síndrome linfoproliferativo crónico (con expresión leucémica)

EXE




En el ámbito de la informática EXE (de la abreviación del inglés executable, que se traduce en ejecutable) es una extensión que se refiere a un archivo ejecutable de código reubicable, es decir, sus direcciones de memoria son relativas.
Los sistemas operativos que utilizan de forma nativa este formato son DOS, Microsoft Windows, OS/2 y ReactOS.
El formato de archivos EXE fue introducido en marzo de 1983, en la versión 2.0 de MS-DOS (la versión anterior solo podía ejecutar archivos COM, cuyas diferencias con los EXE se aclaran más adelante) y sigue siendo utilizado en la actualidad en la última versión de Microsoft Windows, Windows Vista.

Evolución
del software y a las nuevas posibilidades que abrían los hardwares más recientes. A continuación se lista esta evolución en orden cronológico:
Ejecutable de DOS: Fue introducido con DOS 2.0, y puede ser identificado con los caracteres ASCII "MZ" o en forma hexadecimal 4D 5A al comienzo del archivo (el llamado Número Mágico). Este ejecutable puede ser corrido tanto en DOS como en Windows. "MZ" son las iniciales de Mark Zbikowski, uno de los programadores de MS-DOS.
Nuevo ejecutable de 16 bits: Fue introducido con Multitasking MS-DOS 4.0, y puede ser identificado con los caracteres ASCII "NE" o en forma hexadecimal 4E 45. Este ejecutable no puede ser corrido por ninguna otra versión de DOS pero si en cualquier versión de Windows y OS/2
Ejecutable mezclado de 16/32 bits: Fue introducido con OS/2 2.0, y puede ser
4C 45. Este formato no es más usado en aplicaciones, pero si para los drivers tipo VxD bajo Windows 3.x y 9x.
Ejecutable lineal de 32 bits: Fue introducido con OS/2 2.0, y puede ser identificado con los caracteres ASCII "LX" o en forma hexadecimal 4C 58. Puede ser corrido únicamente en OS/2 2.0 o superior. También fue usado en algunos DOS extenders.
Ejecutable portable de 32 bits: Fue introducido con Windows NT, este es el más complejo de todos y puede ser identificado con los caracteres ASCII "PE" o en hexadecimal 50 45. Puede ser ejecutado por todas las versiones de Windows NT, y también Windows 95 y superior. También fue usado en BeOS RC3, igualmente algo violaba las especificaciones PE ya que no usaba un subsistema correcto.
Ejecutable portable de 64 bits: Fue introducido en las versiones de 64 Bits de Windows, estos son archivos de tipo PE pero para una CPU de 64 Bits con un set de instrucciones x86-64 o IA-64. Puede ser usado únicamente en las ediciones de 64 Bits de Windows, como Windows XP 64 Bit Edition o Windows Server 2003 64 Bit Edition, corriendo en máquinas propicias para esta clase de ejecutables.

Formato

Los ficheros EXE constan de una cabecera seguida de los segmentos definidos en el código
fuente. Los datos de la cabecera son utilizados por el sistema operativo para realizar las
inicializaciones necesarias para el correcto funcionamiento del programa, aunque dicha
estructura no forma parte de la imagen final del programa en memoria. El contenido de la
cabecera de un fichero EXE es el siguiente:
• Posición 0 (2 bytes): caracteres “MZ” o “ZM” identificativos del formato EXE.
• Posición 2 (2 palabras): tamaño del fichero. La primera palabra es el número de bytes del
último sector. La segunda palabra es el número de sectores que ocupa el fichero (cada sector
ocupa 512 bytes). De esta forma, el tamaño del fichero en bytes se calcula como (nsectores-
1)*512+nbytes.
• Posición 6 (1 palabra): número de reubicaciones a realizar. Esto es, número de referencias a
segmentos reales que hay que modificar cuando el programa se cargue en memoria. Éste es el
caso del segundo operando de la instrucción MOV AX, DATOS. Las direcciones de dichas
referencias se encuentran disponibles en la denominada tabla de reubicaciones, incluida en la
cabecera de un fichero EXE.
• Posición 8 (1 palabra): tamaño de la cabecera en párrafos (1 párrafo = 16 bytes).
• Posición 10 (1 palabra): mínima cantidad de memoria en párrafos requerida por el programa
en adición a lo que ocupa en disco.
• Posición 12 (1 palabra): máxima cantidad de memoria requerida en párrafos.
• Posición 14 (2 palabras): valores iniciales de SS (primera palabra) y SP (segunda palabra).
• Posición 18 (1 palabra): palabra de comprobación. El DOS no suele utilizarla, de hecho la
herramienta TLINK no la genera.
• Posición 20 (2 palabras): valores iniciales de CS (segunda palabra) e IP (primera palabra).
• Posición 24 (1 palabra): posición donde comienza la tabla de reubicación. Cada entrada de la
tabla ocupa 4 bytes (desplazamiento y segmento) y contiene la dirección de las palabras a
reubicar (a cada una hay que sumarle el valor de segmento en el que se cargue el programa).
• Posición 26 (1 palabra): número de overlay. Es 0 cuando se trata de un programa principal.
• Posición 28-61: valores desconocidos (dependientes del compilador).

Programación
Existen dos formas de crear un archivo de tipo EXE. Una es usando un compilador que pueda crear este tipo de archivos (lo cual no significa específicamente que tiene que ser para la plataforma donde se ejecutará, vea Compilador cruzado). La otra forma es ensamblando un código fuente del lenguaje Assembler y luego enlazando el código objeto resultante de la tarea anterior.
Fuera del ámbito de la programación también existen programas que generan ejecutables EXE para tareas especificas. Ejemplos de estos son el compresor WinZip, el Microsoft Powerpoint y el Adobe Flash.
Para revisar el funcionamiento de un programa se realiza la tarea llamada depuración (o en inglés: debugging).
A continuación se detallan la realización estas tareas para programas de tipo EXE.

Compilado, Ensamblado y enlazado
Compilación es el proceso por el cual se traduce una conjunto de instrucciones llamado código fuente a código objeto. Normalmente se utiliza el termino compilado para referirse a la tarea de compilación en conjunto al proceso de enlazado, ya que la mayoría (por no decir todos) de los compiladores realizan por defecto ambas tareas en conjunto, al menos que se especifique que se desea únicamente obtener el código objeto.
A continuación se expone un ejemplo de como se compila un programa escrito en el Lenguaje de programación C usando el compilador GCC del proyecto MinGW desde la línea de comandos:
Archivo: ejemplo.c
En la línea de comandos
#include
int main(void){
printf("¡Hola, mundo!\n");
return 0;
}
C:\>gcc ejemplo.c -o ejemplo.exe
C:\>ejemplo.exe
¡Hola, mundo!
C:\>

SWF



SWF es un formato de archivo de gráficos vectoriales creado por la empresa Macromedia (actualmente Adobe Systems). Los archivos SWF pueden ser creados por el programa Adobe Flash®, aunque hay otras aplicaciones que también lo permiten. Básicamente es un formato vectorial, pero también admite bitmaps y, necesita para ser ejecutado el plugin Flash, el cual permite mostrar las animaciones vectoriales que contienen los ficheros.
Los archivos SWF suelen ser suficientemente pequeños para ser publicados en la World Wide Web en forma de animaciones o applets con diversas funciones y grados de interactividad. También son usados frecuentemente para crear animaciones y gráficos en otros medios, como menús para películas en DVD y anuncios de televisión.

Descripción
Los archivos SWF son compilados y comprimidos a partir de los archivos editables (en formato .fla) con los que el usuario trabaja en Adobe Flash. Están construidos principalmente por dos elementos: objetos basados en vectores e imágenes. Las versiones más modernas también incorporan audio y vídeo mediano (en formato Flash Video-FLV) y multitud de formas diferentes de interacción con el usuario. Una vez creados, los ficheros SWF pueden ser ejecutados por el reproductor Adobe Flash Player, tanto en formato plugin de un navegador o como aplicación autónoma. En muchas ocasiones es posible encapsular los ficheros SWF junto con el reproductor, creando un proyector autónomo que reproduce la animación que contiene cuando se ejecuta.
El objetivo principal del formato SWF es crear archivos pequeños pero que permitan la interactividad y que funcionen en cualquier plataforma, aún sobre un ancho de banda reducido (cómo un navegador web conectado a través de un módem). El plugin que permite reproducir ficheros SWF está disponible en Adobe Systems para diferentes navegadores y diferentes sistemas operativos, incluido Microsoft Windows, Apple Macintosh y Linux. Este plugin está instalado en un 98% de los ordenadores de los internautas.[cita requerida]
El formato es bastante simple, si bien es cierto que está en formato binario y por lo tanto no es de lectura accesible, como el SVG (estándar abierto basado en XML, recomendación del W3C). SWF ha utilizado la compresión Zlib desde el 2002, y en general el objetivo del formato es almacenar todos los datos usando el menor número de bits, minimizando la redundancia.

Licencia
La especificación completa del formato está disponible. Hasta Mayo 1 de 2008 el formato no era totalmente abierto: reproducir el formato no estaba permitido por la especificación de la licencia. En esa fecha, como parte de su Open Screen Project, Adobe eliminó tales restricciones sobre los formatos SWF y FLV.
Por otro lado, la creación de software que sea capaz de crear archivos SWF sí está permitida con la condición que el archivo resultante pueda ser renderizado sin problemas por la última versión pública del reproductor de Adobe (antes Macromedia

LEUCEMIA



La leucemia o leucosis es un grupo de enfermedades malignas de la médula ósea (cáncer hematológico) que provoca un aumento incontrolado de leucocitos (glóbulos blancos) clonales en la médula ósea, que suelen pasar a la sangre periférica aunque en ocasiones no lo hacen (leucemias aleucémicas). Ciertas proliferaciones malignas de glóbulos rojos se incluyen entre las leucemias (eritroleucemia).
Etimología: literalmente, significa "sangre blanca"; la palabra está formada por dos elementos griegos: leuc, una variante de leuco = λευκός, "blanco"; y emia, αἷμα = "sangre".
Prevalencia: la leucemia es el cáncer más frecuente en la infancia, con 3-4 casos por cada 100.000 niños menores de 15 años.

Clasificación
Existen distintos tipos, de acuerdo con la población leucocitaria que afecten:
Leucemia mieloide crónica (LMC) incluida dentro de los síndromes mieloproliferativos crónicos.
Leucemia linfoide crónica (LLC) incluida dentro de los síndromes linfoproliferativos y equiparable al linfoma linfocítico.
Leucemia linfoide aguda o Leucemia Linfoblástica (LLA)
Leucemia mieloide aguda o Leucemia Mieloblástica (LMA)
Leucemia mielógena (LM)
Además de linfomas no Hogdkin leucemizados, es decir con la presencia de células linfomatosas en la sangre periférica, como sucede en la Tricoleucemia.

Características

Este artículo o sección necesita fuentes o referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como libros de texto u otras publicaciones especializadas en el tema.Puedes dar aviso al autor principal del artículo pegando el siguiente código en su página de discusión: {{subst:Aviso referenciasLeucemia}} ~~~~
La principal característica de las leucemias agudas es la presencia de un "cese madurativo" de las células de línea mieloide (LMA) o Linfoide (LLA) con blastosis en médula ósea (superior de 20% de celularidad no eritroide según la OMS). Dado que todavía queda hematopoyesis normal residual, puede verse en sangre periférica la existencia de un "hiato leucémico", es decir, presencia de formas inmaduras en sangre periférica y formas maduras pero con ausencia de elementos intermedios.
En las leucemias crónicas, la principal característica morfológica es la no existencia de dicho hiato leucémico, ya que no existe stop madurativo, permitiendo secretar a la sangre células maduras, y su curso clínico suele ser indolente.

Formas de presentación
Si bien algunas leucemias tienen carácter fulminante, otras pueden ser enfermedades indolentes, de presentación insidiosa. Ya que no existe ningún síntoma que por sí solo y de manera específica permita diagnosticar esta enfermedad, siempre debe descartarse la presencia de leucemia en presencia de manifestaciones clínicas sugerentes, tales como un hemograma alterado. El método más seguro para confirmar o descartar el diagnóstico es mediante la realización de un mielograma y, sólo en casos seleccionados, puede ser necesario realizar una biopsia de la médula ósea.
Algunas de sus manifestaciones clínicas más importantes son:
Compromiso del estado general: decaimiento, falta de fuerzas, inapetencia, baja de peso importante.
Fiebre que dura varios días sin una causa aparente, sudoración nocturna, escalofríos.
Dolor o sensibilidad ósea, dolores articulares y de extremidades.
Hemorragias frecuentes sin motivo aparente, por ejemplo, sangramiento anormal de las encías o de nariz.
Petequias (Manchas pequeñas de color rojo por extravasación sanguínea) o Hematomas sin haber tenido algún golpe.
Palidez de piel, interior de la cavidad oral o de los párpados.
Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.
Aparición de masas o crecimientos anormales de órganos abdominales como el bazo y el hígado, o aparición de masas que crecen en otras partes del cuerpo.
Alteraciones de los exámenes sanguíneos (Hemograma, VIH, etc.).

GASTRITIS



Se denomina gastritis a la inflamación de la mucosa gástrica, que en la gastroscopía se ve enrojecida, presentándose en diversas formas de imágenes rojizas en flama o como hemorragias subepiteliales. Es posible que sólo una parte del estómago esté afectada o que lo esté toda la esfera gástrica. Son varias las causas, como los malos hábitos alimenticios, el estrés, el abuso en el consumo de analgésicos (aspirina, piroxicam, indometacina, etc.) o la infección por Helicobacter pylori.

Síntomas
En ocasiones no se presentan síntomas, pero lo más habitual es que se produzca ardor o dolor en el epigastrio, acompañado de náuseas, mareos, etc. Es frecuente encontrar síntomas relacionados al reflujo gastroesofágico, como la acidez de estómago. Los ardores en el epigastrio suelen ceder a corto plazo con la ingesta de alimentos, sobre todo leche. Pero, unas dos horas tras la ingesta, los alimentos pasan al duodeno y el ácido clorhídrico secretado para la digestión queda en el estómago, lo que hace que se agudicen los síntomas. También puede aparecer dolor abdominal en la parte superior (que puede empeorar al comer), indigestión abdominal, pérdida del apetito, vómitos con sangre o con un material similar a granos de café, y heces oscuras.

Diagnóstico
El diagnóstico se realiza por medio de la endoscopía del aparato digestivo superior. En el examen de los tejidos (histopatológicamente) se observa infiltración de polimorfonucleares (glóbulos blancos).

Clasificación
La clasificación de la gastritis se basa en la evolución, histología y la patogenia.
Clasificación de las gastritis:
I. Gastritis aguda
A. Infección aguda por H. pylori
B. Otras gastritis infecciosas agudas
1. Bacteriana (aparte de H. pylori)
2. Helicobacter helmanni
3. Flegmonosa
4. Micobacterias
5. Sífilis
6. Víricas
7. Parasitarias
8. Fúngicas
II. Gastritis atrófica crónica
A. Tipo A: autoinmunitaria, predominante en el cuerpo del estómago.
B. Tipo B: relacionada con H. pylori, predominante en el antro del estómago.
C. Química (producida por agentes antiinflamatorios, alcohol, estrés, tabaco)
III. Formas poco frecuentes de gastritis
A. Linfocítica
B. Eosinófila
C. Enfermedad de Crohn
D. Sarcoidosis
E. Gastritis granulomatosa aislada
Las causas más frecuentes de gastritis aguda son infecciosas. La infección aguda por H. pylori induce gastritis. La gastritis por H. pylori se describe como un cuadro de presentación brusca con dolor epigástrico y algunas veces náuseas y vómitos. También se demuestra un intenso infiltrado de neutrófilos con edema e hiperemia en el estudio histológico. Si este cuadro no se trata, avanzará a gastritis crónica.
Después de la infección aguda por H. pylori se puede producir una hipoclorhidria de más de un año de duración.

Gastritis crónica
La gastritis crónica es una inflamación del revestimiento del estómago que se presenta gradualmente y que persiste durante un tiempo prolongado. Las hay de un mes y hasta de un año.
Tipo A. Afecta al cuerpo y el fondo del estómago sin involucrar el ano, por lo general asociada a una anemia perniciosa. Se presume que tiene una etiología autoinmune.
Tipo B. Es la forma más frecuente, afecta al antro en pacientes jóvenes y a toda la mucosa del estómago en personas mayores, y es causada por la bacteria Helicobacter pylori.

Tratamiento
La gastritis tipo B se trata sólo cuando se presenta infección sintomática. Se usa claritromicina, amoxicilina y tetraciclina. Anteriormente se utilizaba metronidazol, pero ahora se sabe que se presenta resistencia en más del 80 por ciento de los casos. Los tratamientos de gastritis suelen ser antiácidos (Almax, Urbal) o reguladores de la acidez gástrica (ranitidina) o que disminuyan la secreción gástrica, del tipo del Omeprazol y sobre todo una dieta adecuada: las bebidas gaseosas retrasan la digestión, por lo que aumentan la secreción de ácidos en el estómago. Una dieta para el estómago delicado se suele llamar dieta blanda.

Etiología
La gastritis crónica puede ser ocasionada por la irritación prolongada debido al uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES), infección con la bacteria Helicobacter pylori, anemia perniciosa (un trastorno autoinmune), degeneración del revestimiento del estómago por la edad o por [reflujo biliar crónico].
Muchos individuos que padecen gastritis crónica no presentan síntomas de este padecimiento.

Signos y exámenes
EGD (esofagogastroduodenoscopía) y biopsia que muestran gastritis
CSC que muestra anemia
Guayacol en heces
Rojizo

Gastritis atrófica
Puede ser el paso final de una gastritis crónica que puede causar:
desaparición de los pliegues (se observan los vasos sanguíneos de la submucosa);
la pared de la mucosa se ha perdido en partes o en su totalidad.
Los factores desencadenantes son múltiples. Al examen microscópico por lo general hay escasas o ninguna glándula; puede haber cambios de metaplasia intestinal.
Los síntomas clínicos son inespecíficos, el diagnóstico se realiza por medio de la endoscopia y la biopsia.
Se ha discutido si la gastritis atrófica es precancerosa.

Gastritis erosiva
La gastritis erosiva debería de estar descrita en el capítulo de úlceras. Mientras en aquélla las erosiones son superficiales y múltiples, en la úlcera son más profundas y penetran a la capa muscular.
El tratamiento depende de la causa de la gastritis. Para la gastritis crónica causada por infección con H. pylori, se utiliza la terapia con antibióticos.
Los antiácidos u otros medicamentos, como la cimetidina, que se utilizan para disminuir o neutralizar el ácido gástrico en el estómago, o los inhibidores de la bomba de protones, como Prilosec (omeprazol), por lo general eliminan los síntomas y favorecen la curación.
La anemia perniciosa que es provocada por la gastritis se trata con vitamina B12.
También existen tratamientos orales (como la ranitidina en cápsulas) o intramusculares (como la ranitidina en ampolletas), la trimebutina y la pargeverina HCl (Propinox Clorhidrato), éste mezclado con clonixinato de lisina, entre otros.
Se deben suspender los medicamentos que se sabe son causantes de gastritis, como la aspirina o AINES.
Esta enfermedad se puede tratar con un tratamiento que consiste en el reforzamiento de las paredes del estómago a través de la boca.

Expectativas
La mayor parte de las gastritis mejoran rápidamente con el tratamiento. El pronóstico depende de la causa subyacente. La mayor parte de las gastritis crónicas son asintomáticas y no provocan enfermedad significativa.

Complicaciones
Las complicaciones potenciales son la pérdida de sangre y un aumento del riesgo de cáncer gástrico. Y dolores de cabeza, por la imposibilidad de ingerir alimentos.

Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas de gastritis no mejoran con el tratamiento o si se presenta vómito con sangre o deposición sanguinolenta.

GRIPA



La gripe o gripa es al igual que el resfriado común una infección aguda de las vías respiratorias, causada por virus, generalmente se presenta con sintomatología más severa.
La gripa aparece regularmente en forma epidémica, es decir, un alto porcentaje de una población, región o país sufre la enfermedad infecciosa; observándose por consecuencia un índice alto de morbilidad y mortalidad cuando se presentan complicaciones.
Dado que la mutación (modificación genética) del virus de la gripa es continua, la prevención es difícil de conseguir por la imposibilidad de contar con una vacuna efectiva, dado que las características antigénicas de los virus que causan nuevas infecciones son distintas.


Epidemiología
Existen tres tipos de virus de la gripa: A, B y C. La aparición de la enfermedad está condicionada por la capacidad del virus de presentar variaciones en su estructura. Cuando estos cambios son importantes, significa la aparición de un virus "nuevo" frente al cual la población se encuentra desprotegida y por lo tanto es altamente susceptible a la infección.
Cuando aparece un virus "nuevo" la infección se extiende con rapidez y la difusión es mundial, dando lugar a la denominada "gripa pandémica". Durante las pandemias puede llegar a enfermarse el 50% de la población, con todas las consecuencias sanitarias, sociales y económicas que ello implica.
Existen períodos, donde aparecen brotes de gripa en una zona, región o país en forma de "brotes epidémicos", ocasionados por variaciones menores en la estructura del virus, por lo general estas epidemias ocurren en los meses de invierno.
La gripa se transmite de persona a persona a través de las gotas que eliminan los pacientes al estornudar, toser o hablar. Cuando los virus llegan a las vías respiratorias, se adhieren a las células superficiales donde se reproducen, destruyen las células y son liberadas para colonizar otras células.


Cuadro clínico
Transcurre muy poco tiempo desde el momento del contagio hasta las primeras molestias o manifestaciones clínicas (período de incubación de 2 a 3 días):
a) La enfermedad tiene un comienzo brusco, con fiebre elevada 39-40°C.
b) El paciente se queja de dolor de cabeza (cefalea), aparecen dolores en las extremidades, en especial en pantorrillas y región lumbar (mialgias y artralgias).
c) El paciente siente un gran cansancio que lo obliga a permanecer en cama, el dolor lo inmoviliza, tiene la cara congestionada y la piel caliente y seca.
d) Las manifestaciones de las vías respiratorias se traducen en tos seca, congestión y secreción nasal (rinorrea), también puede existir enrojecimiento conjuntival con ojos húmedos y lagrimeo, la inspección de boca revela congestión faríngea (garganta irritada).


En general las infecciones de las vías respiratorias causadas por virus son autolimitantes, es decir, después de un período de enfermedad (7-10 días) éste desaparece regularmente. Sin embargo, un porcentaje bajo de estas infecciones puede llegar a complicarse. Las complicaciones dependerán de varios factores, tales como: estado general del paciente, respuesta inmunológica (defensas del organismo), condiciones ambientales, tipo de virus, y desde luego influyen mucho los cuidados y medidas higiénico-dietéticas que se tomen durante el padecimiento.
Las complicaciones más importantes y serias son las pulmonares, como la neumonía viral y las neumonías bacterianas secundarias; la sinusitis (inflamación e infección de los senos paranasales) y otitis media (inflamación del oído medio y trompas de Eustaquio) también pueden ser consecuencia del cuadro viral.


Tratamiento de la Gripa y Resfriado común.
No hay tratamiento específico para las infecciones de origen viral, por lo tanto hay que recurrir a un manejo sintomático, pretendiendo aliviar los molestos y desagradables síntomas; utilizando analgésicos, antitérmicos, antihistamínicos, descongestionantes nasales, antitusivos, etc. Sólo en caso de que surjan complicaciones bacterianas, se deben administrar antibióticos.
Existen vacunas para prevenir la gripa desde hace varios años, se sugiere aplicar durante los meses de otoño y principalmente en aquellos grupos considerados de mayor riesgo.